Tránsito de Mercurio por delante del disco solar -11 de Noviembre de 2019-

Mañana día 11 de Noviembre de 2019 se podrá observar un tránsito del planeta Mercurio por delante del disco solar. Esta alineación no se produce muy frecuentemente, tan solo algo más de diez veces por siglo, por lo que conviene observarlo si se tiene ocasión. Hasta Noviembre del año 2032 no será posible ver otra vez este tipo de tránsito.

El pequeño planeta Mercurio, el más pequeño del Sistema solar, pasará durante unas pocas horas por delante del Sol. El evento será visible en España desde las 13 horas hasta el anochecer mientras que en América Central y del Sur se podrá ver en su totalidad. En la zona de México, no se podrá ver la primera parte del evento, pero podrán observar la parte final desde el amanecer.

El pequeño tamaño del planeta Mercurio hace necesario utilizar algún tipo de instrumento óptico para observar el evento. La obstrucción que produce sobre el disco solar es tan pequeña que será necesario algo de aumento, por lo que deberemos de observar con precaución para no dañarnos los ojos. Si no tenemos experiencia en la observación solar, es mejor pedir ayuda a alguien con conocimientos porque la mala utilización de un telescopio o prismáticos apuntando al Sol nos puede dañar nuestra visión para siempre.

 

Secuencia de un tránsito de Mercurio por delante del Sol. Credit: NASA Goddard Space Flight Center

Otra buena opción es recurrir a centros como planetarios o agrupaciones astronómicas locales en las que seguro organizarán observaciones públicas. De esa forma podrá ver el evento con toda seguridad.

Otra opción para ver el evento en directo es a través de la pantalla de nuestro ordenador. El Instituto Astrofísico de Canarias retransmitirá el evento a través de dos de los telescopios solares más importantes de Europa, el telescopio GREGOR desde Tenerife y el SST desde el observatorio de Roque de los Muchachos.

 

 

¡Nueve españoles dentro de la ronda final de la competición Astrofotógrafo del año 2019!

Insight Investment Astronomy Photographer of the Year es la competición internacional de astrofotografía más importante del año. Lo organiza el Royal Greenwich Observatory (UK) y se abren varias categorías para participar ( Auroras, Sol, Planetas, Estrellas y nebulosas, Galaxias…).

 

Imagen ganadora de la competición Astrofotógrafo del año 2019

Crédito: László Francsics/Royal Museums Greenwich

Este año 2019 han entrado en competición 4602 imágenes enviadas desde 90 países. Hay tres premios por categoría y un premio absoluto de Astrofotógrafo del Año dotado con un premio de diez mil libras.

Hemos sido nueve los españoles que hemos entrado en la ronda final  y tres de ellos han obtenido premio en diferentes categorías; Lluís Romero Ventura (Nebulosas), Rafael Ruiz (Luna) y Raúl Villaverde (Galaxias). Junto con Estados Unidos y China, España es el país con más fotógrafos en la ronda final.

Por mi parte, he tenido la fortuna de entrar en la última ronda final de la competición dentro de la categoría de Galaxias. La imagen recoge dos galaxias bien conocidas, Messier M81 y M82, ambas a unos 11 millones de años luz.

Ha sido necesario sumar 37 horas de exposición para obtener la imagen en color.

 

A pair of Universes. Crédito: Antonio Peña

 

Ha sido una estupenda experiencia haber participado en esa ronda final y compartir la competición con fotógrafos de altísimo nivel.

Os animo a ver todas la imágenes seleccionadas en esta competición.

 

 

2019 – 1969 = 50 años desde el lanzamiento de la misión Apolo XI

Hoy es obligado recordar el lanzamiento del Saturno V, el lanzador que puso al hombre camino de la Luna. Hay numerosos artículos en la prensa y emisoras de radio y TV van a recordarnos también el notable evento.

Despegue del Saturno V desde el Kennedy Space Center (Crédito: NASA) 

En AstronomíaConCuchara vamos a rememorar el evento con un formato telegráfico:

 

– La misión Apollo 11 empezaba a las 2.32 pm del 16 de Julio de 1969. Hace pues 50 años

 

– El lanzador Saturno V medía 110.6 metros de altura

 

– Pesaba 3000 toneladas

 

– El cohete era capaz de poner en órbita baja una carga de 110 toneladas. Por comparar, lanzadores modernos como el europeo Ariane 5 o Falcon Heavy puede llevar 10 y 63 toneladas a órbita de transferencia, respectivamente.

 

– El coste del Saturno V se estima en unos 6500 millones de dólares durante casi una década de años. Una misión robótica completa a Marte como Curiosity (2011) ha costado 2500 millones.

 

– Como combustible utilizó un derivado del petroleo tipo queroseno, oxígeno e hidrógeno líquido.

 

– Los motores F1 que dan el impulso inicial de despegue al lanzador consumían 15 toneladas de combustible por segundo.

 

Von Braun posando junto a los motores F-1 

en el U.S. Space & Rocket Center (Huntsville, Alabama).

Crédito: NASA

 

– El lanzador tenía tres fases cada una de ellas con sus respectivos motores.

 

– La fase I empuja el cohete durante 2 minutos y 41 segundos. Lo eleva a 68 km con una velocidad de 9921 Km/h.

 

– Fase II, el motor empuja durante 6 minutos y eleva el lanzador a 175 km. La velocidad es de 25180 Km/h.

 

– Fase IIIa, en esta fase, el motor se enciende dos veces. La primera vez durante 2.5 minutos para llevar a la nave a una altitud de 190 Km y 28054 Km/h de velocidad. La nave queda en una órbita terrestre preparada para el empuje final que la enviará a nuestro satélite.

 

– Fase IIIb, tras un chequeo de sistemas, se encienden los motores una segunda vez durante unos 6 minutos para sacar a la nave de órbita terrestre e iniciar la fase llamada inyección translunar que la impulsa hasta que alcanza la velocidad de escape de la Tierra (10 Km/segundo) y sale despedida en dirección hacia la Luna.

 

– El cerebro del lanzador era la Instrument Unit (unidad de instrumento). Un anillo con sistemas de control, comunicaciones y guiado. Este anillo albergaba el ordenador de control, sistema de detección de emergencias, acelerómetros, giróscopos, plataforma de guiado inercial, etc. Esta parte del lanzador fue liderada por IBM.

instrument unit

Instrument Unit del Saturn V. Un anillo de 6.7 metros de diámetro con toda la ‘inteligencia’ del lanzador

Crédito: NASA

– El lider del diseño del lanzador fue Wernher von Braun. Un ingeniero alemán nacionalizado estadounidense. Trabajo en su juventud diseñando los cohetes V2 para los nazis aunque siempre manifestó que su interés eran los viajes interplanetarios y no otros.

 

– El lanzador funcionó según lo planeado durante la misión Apolo 11 y dejó todo listo para el histórico aterrizaje cuatro días después, el 20 de Julio de 1969.

Una galaxia peculiar, NGC 2366

No cabe duda que las galaxias más espectaculares son las galaxias espirales o las barradas. Son galaxias en las que la gravedad parece haber trabajado con normalidad y su imagen sugiere equilibrio y simetría.

Sin embargo, hay otras galaxias en las que su juventud o peor aún, algún tipo de cataclismo cósmico ha dado lugar a formas irregulares.

Para mi, esas galaxias tienen un ‘algo’ especial. La galaxia catalogada como NGC 2366 es una de ellas y por eso me decidí a fotografiarla.

NGC 2366 pertenece al grupo local de las populares galaxias Messier M81 y M82. Todo ese grupo está a unos 10 millones de años luz de nosotros.

NGC 2366 tiene una peculiar forma alargada difusa y dos nodos gaseosos muy marcados (Markarian 71). Al lado de esos dos nodos, aparece otra galaxia (NGC 2363).

Existen un buen número de publicaciones científicas alrededor de esta galaxia por ser un objeto cercano a la categoría denominada Green Pea Galaxy (galaxia tipo guisante verde), un tipo de galaxia azul compacta en los que se piensa que hay una gran actividad de formación de estrellas.

NGC_2366_Antonio_Peña2018.jpgNGC 2366 y NGC2363. Composición de 34×600 segundos en L + 12×600 RGB.

Crédito: Antonio Peña

El  campo de esta galaxia está repleto de galaxias de fondo. De hecho, justo detrás del cuerpo de la galaxia hay una pequeña galaxia amarillenta de fondo.

El telescopio espacial Hubble (HST) publicó una observación de esta galaxia en 2012 y en la imagen se pueden ver resueltas buena parte de sus estrellas. Con mi imagen y la del telescopio espacial me he permitido hacer este montaje.

En la estupenda imagen del HST se pueden observar los detalles de las dos nebulosidades azuladas (nodos) en las que la actividad de formación estelar está teniendo lugar. A la izquierda de estos nodos se puede ver la galaxia de fondo entre las estrellas de NGC 2366.

NGC2366_Apeña_HST.jpg

Toma de alta resolución del HST sobre NGC 2366. 

Crédito: HST- NASA/ESA

No dejéis de disfrutar la imagen de alta resolución del Hubble . El fondo está repleto de galaxias realmente lejanas.

 

¿Cómo elegir el primer telescopio para principiante?

Elegir el primer telescopio puede parecer muy difícil, pero también lo es elegir tus primeros skies o tu primer equipo de música y tiene que ser desconcertante elegir tu primer equipo de buceo. Para acabar de complicar nuestra tarea, en Internet hay tanta información y tan dispar que es complicado comparar unos equipos con otros, saber qué accesorios son útiles y cuáles no, etc. Por eso, en AstronomiaConCuchara nos hemos decidido a intentar ayudaros en esta tarea de elegir un instrumento para ver el Universo.

Observando a través del telescopio. De la obra Selenographia por Johannes Hevelius

En primer lugar, para afrontar la elección, hemos de decidir qué inversión haremos en nuestro nuevo instrumento. Para simplificar, vamos a dividir esta primera decisión en tres posibles opciones:

– Prismáticos (la opción más asequible)

– Telescopio normal (coste intermedio)

– Telescopio computerizado (coste medio-alto)

Prismáticos

Si queremos algo realmente económico, lo mejor es adquirir unos prismáticos y un trípode. Es cierto que esta solución no es tan vistosa como un telescopio, pero es barata y nos permite empezar a observar cosas en el cielo.

La lente principal de los prismáticos tiene que tener siempre, como mínimo, 50 mm de diámetro y los aumentos deben estar entre 7 y 12. Tradicionalmente, se aconsejan solo 7 aumentos porque es más fácil su uso. Personalmente, prefiero algún aumento más para ver las cosas algo más grandes. Esas dos cifras, los aumentos y el diámetro de la lente es lo que vemos expresado como 7×50 (7 aumentos, lente de 50 mm) o 12×50 (12 aumentos, lente de 50 mm).

Prismáticos, trípode más un adaptador de anclaje. Una solución barata y eficaz (Cortesía: Ed Zarenski)

No hay que olvidar comprar un trípode para nuestros prismáticos porque no se puede observar sujetando el instrumento con nuestras manos ya que acabaríamos agotados y la imagen sería muy ‘nerviosa’. Por último, hay que adquirir un adaptador (metálico siempre) que permita unir el trípode a los prismáticos; se trata de una pequeña pieza que une la zapata superior del trípode con nuestros prismáticos. Hay que informarse bien porque cada prismático requerirá una pieza determinada para poder unirse al trípode.

Esta opción nos permitirá observar la Luna, cúmulos abiertos y alguna nebulosa o galaxia brillante aunque tan solo como leves nubecillas. Sobre todo, aprenderemos a orientarnos y a conocer la escala de lo que estamos viendo. Desde cielos oscuros, pasear por la Vía Láctea con las imágenes que proporcionan unos prismáticos es también una experiencia muy recomendable.

Telescopio Normal

En esta opción, el instrumento es algo más caro que la opción de los prismáticos, pero no llega al coste más elevado de un telescopio computerizado. La mayor parte de las personas que quieren adquirir un instrumento por primera vez lo hacen adquiriendo este tipo de telescopios. Vamos a ver qué opciones tenemos.

Hay dos claves en esta categoría:

– El tipo de telescopio (lentes o espejos)

– El tipo de montura (sencilla o compleja)

Tipo de telescopio

El telescopio que utilizó Galileo para mirar por primera vez al cielo era un telescopio de lentes. Hoy en día, podemos adquirir un telescopio de lentes (los llamamos refractores) cuyo fundamento físico es el mismo que aquel telescopio del ilustre italiano. Sin embargo, nuestro moderno telescopio de aficionado será mucho más grande (en diámetro) que aquel con el que Galileo observó en el s.XVII. Los telescopios de lentes ofrecen imágenes de calidad con estrellas muy puntuales y buen contraste. Su mayor desventaja es que la fabricación de lentes es más cara y cuando queremos una lente de buen diámetro, el coste se eleva rápidamente. Tienen otra ventaja; si se tratan con cuidado, son instrumentos que no requieren ajuste alguno, tan solo montar y mirar.

Telescopio de Lentes (refractor). Cortesía: SkyWatcher

El tipo alternativo al telescopio de lentes es el telescopio de espejos (llamados reflectores). Sí, se pueden hacer telescopios de espejos y su inventor fue otro ilustre científico, esta vez inglés; Sir Isaac Newton. Newton fabricó un telescopio de espejos en el s. XVII que sentó las bases del telescopio newtoniano que los aficionados podemos comprar en el s. XXI. La ventaja de los telescopios de espejos es que se puede acceder a diámetros mucho mayores que con las lentes y eso hace que se puedan ver cosas más débiles. La imagen que ofrece un telescopio de espejos también es de buena calidad aunque, en general, ligeramente peor que la de un telescopio de lentes a igual diámetro. Aquí hay que mencionar que los telescopios profesionales modernos son todos de espejos porque construir lentes de gran diámetro es irrealizable hoy en día.

Telescopio de Espejos (Reflector). Imagen cortesía Celestron

Espejos o lentes es un debate eterno entre aficionados. A nivel más avanzado o bien si el telescopio se va a dedicar a astrofotografía, el telescopio de lentes puede ser igual o incluso más adecuado que uno de espejos. Por otra parte, los aficionados visuales avanzados suelen llevar grandes telescopios de espejos para poder ver ‘más’. Desconfíe si alguien intenta afirmar que refractores o reflectores son mejores; ambos tipos de instrumento son válidos y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes.

A nivel de iniciación, un telescopio de lentes de aficionado suele tener un diámetro típico entre 6 y 12 cm. Un telescopio de espejos tiene diámetros típicos de 11 a 20 cm. Esa diferencia en diámetro (el parámetro clave en un telescopio) hace que con un presupuesto dado, podamos adquirir un telescopio de espejos con algo más de diámetro y así tener algo más de ventaja a la hora de ver cosas débiles.

Resumiendo, para dar una idea clara de qué adquirir para alguien que va a acceder a su primer instrumento, consideramos aconsejable un telescopio con un buen diámetro (entre 10 y 20 cm). Por ello, tendremos dos buenas opciones, o bien un telescopio de lentes (refractor) de, al menos, 10 o 12 cm o bien un telescopio de espejos (reflector) de entre 13 y 20 cm de diámetro.

No adquiera un telescopio con menos diámetro que el indicado arriba y desconfíe de los que venden telescopios por aumentos, la misión principal de un telescopio es recoger luz, tanta como sea posible, y para eso el parámetro principal es el diámetro del objetivo, sea lente o espejo.

 

Tipo de montura

La montura es la estructura física que soporta un telescopio. Es tan importante como el tubo óptico ya que proporciona estabilidad a la visión y permite mantener el apuntamiento del telescopio. Una montura de mala calidad hará que el tubo vibre y que la imagen sea inestable, haciendo la observación incómoda. Por ello, prestemos atención a la montura, tanta como al tubo óptico.

Cuando miremos por el telescopio apreciaremos claramente que la Tierra se mueve y que lo hace muy rápido. En unos minutos (o segundos) veremos que lo que estábamos mirando sale de nuestro campo de visión y tendremos que utilizar la montura para volver a centrar nuestro objetivo. La montura tiene que tener medios para permitir esta operación, algunas lo hacen con mandos lentos que hay que ir girando y en otras hay que empujar el tubo óptico para que se mueva.

Hay tres categorías básicas de montura:

– Montura Altazimutal

– Montura Ecuatorial

– Montura Dobson

Montura Altazimutal

La montura altazimutal permite mover el telescopio de forma muy sencilla; el tubo se puede mover arriba y abajo o a izquierda y derecha de forma intuitiva. Es un movimiento semejante al que hace un trípode fotográfico. Si aflojamos uno de los embragues de la montura podremos mover el tubo horizontalmente y si aflojamos el otro, el tubo se podrá mover verticalmente.

Sin embargo, las estrellas se mueven ‘en diagonal’, es decir, se desplazan por el cielo siguiendo una incómoda trayectoria que combina subida o bajada con desplazamiento a derecha o izquierda. Por ello, si tenemos una montura altazimutal tendremos que ir moviendo el tubo óptico en los dos ejes simultáneamente para poder seguir la estrella, planeta u objeto que observemos.

Montura Ecuatorial

La montura ecuatorial parece un extraño instrumento de tortura cuando se ve por primera vez. Pero… ¿por qué es tan obstinadamente compleja?

Bien, cuando se comprende su utilidad queda justificada toda aquella estructura aparentemente innecesaria. Como decíamos arriba, las estrellas siguen trayectorias circulares alrededor del polo celeste. La montura ecuatorial está diseñada para seguir dichas trayectorias. En una montura altazimutal, hay que ir moviendo ambos ejes para seguir un objeto celeste. Con una montura ecuatorial, basta con ir moviendo un eje para seguir un objeto. La diferencia es muy importante, porque es mucho más cómodo mover un mando que dos simultáneamente y, además, muchas monturas ecuatoriales permiten montar un pequeño motor de seguimiento que hace que la montura siga automáticamente un objeto durante muchos minutos.

Una montura ecuatorial tiene dos ejes y hay que seguir un procedimiento de apuntar uno de ellos (el eje polar) al polo celeste. Se dice entonces que la montura está orientada y, a partir de ese momento, basta con apuntar a cualquier punto del cielo y observar, bastará con mover uno de los mandos lentos de la montura para seguir nuestro objetivo sin que se escape del ocular.

La montura ecuatorial es más compleja y pesada, pero bien utilizada permite mayor comodidad. Requiere observaciones tranquilas y tiempo para orientarla correctamente por lo que es un tipo de montura para realizar observaciones reposadas. Una vez orientada, permite una observación más relajada y cómoda. Si lo que queremos es algo para montar rápidamente y mirar, una montura altazimutal será más cómoda, aunque el seguimiento de los astros será bastante más incómodo.

La montura altazimutal (izquierda) no tiene los ejes alineados con el movimiento celeste (estrella y su movimiento representada en azul), por ello, para seguir a la estrella habrá que actuar, simultáneamente, sobre los dos ejes. La montura ecuatorial (derecha) sí que tiene sus ejes alineados con el movimiento de la estrella, por lo que el seguimiento solo requiere mover un eje.

 

Montura Dobson

Esta montura es una estructura realmente sencilla y de muy bajo coste. Su inventor fue John Lowry Dobson, un divulgador de la astronomía en los Estados Unidos. Se basa en un cajón principal que sustenta el espejo principal del telescopio. El cajón se apoya en el suelo, sobre una plataforma giratoria. Unos tubos largos sujetan otra estructura más elevada en la que se aloja el espejo secundario y el portaocular por el que se mira.

Las monturas dobson son tan baratas que se pueden encontrar junto a telescopios de espejos de unos 20 cm de diámetro a muy buen precio. Es una opción francamente interesante. El movimiento se realiza empujando el tubo. Cuando el tubo apunta a ciertas partes del cielo, el movimiento suave puede ser difícil de conseguir. A cambio, tendremos acceso a un diámetro mayor de óptica y podremos ver cosas más débiles.

Telescopio sobre montura Dobson. Cortesía: Skywatcher

Accesorios

Los telescopios de iniciación suelen traer un conjunto de accesorios; buscadores, oculares, lentes de barlow, diagonales, filtros, etc. En general, la calidad de los accesorios que vienen con todos estos telescopios son de baja o muy baja.

Lo aconsejable es adquirir dos oculares de mayor calidad tan pronto como nos sea posible. Ganaremos mucho en comodidad y calidad de imagen.

Los filtros son habitualmente inservibles y es mejor no utilizarlos. En especial, hay que mencionar los filtros solares que vienen con estos kits de telescopio y accesorios. Son accesorios peligrosos y no hay que utilizarlos. Pregunte a un profesional si desea observar el Sol. Hay filtros solares de calidad y medios para observar el Sol pero siempre con mucha precaución y con equipo adecuado.

El buscador es otro accesorio que suele ser de baja calidad. En cuanto pueda, adquiera un buscador de, al menos, 50 mm de diámetro para sustituir al del kit.

 

Telescopios Computerizados

Es la opción más cara de las comentadas en este artículo. Además del tubo óptico y la montura, estos telescopios incorporan electrónica y motores, lo que hace que el coste sea más elevado.

Los telescopios computerizados tienen un pequeño procesador en su interior que hace la observación astronómica mucho más cómoda. Además, estos telescopios tienen una base de datos con miles de objetos para mostrar al usuario.

El procesador suele ir dentro de la montura y las instrucciones del telescopio nos guiarán sobre cómo orientarlo. Habrá que configurar el telescopio introduciendo nuestras coordenadas geográficas y la hora aunque algunos de estos telescopios ‘inteligentes’ incluyen un receptor GPS y no hará falta ni siquiera incluir esos parámetros. Muchos de ellos, además, pueden ser controlados desde el teléfono móvil o un ordenador.

Bastará con indicar al telescopio el planeta u objeto que queremos ver y el propio instrumento moverá el tubo hacia dicha posición. Una vez localizado, el sistema de control realizará seguimiento y mantendrá el objeto centrado en el portaocular.

Estos telescopios suelen disponer de un modo ‘tour’ que nos mostrarán uno tras otro los objetos más sobresalientes que haya en el cielo en un determinado momento y desde su ubicación.

Telescopio computerizado. Cortesía Skywatcher

Hay que tener en cuenta que estos equipos requieren energía para funcionar, por lo que habrá que tener en cuenta si tienen batería interna o requieren ser conectados a 12V (conector de mechero de vehículo, etc.).

 

Conclusión

Lea este artículo con detenimiento y diríjase después a una tienda especializada, allí le asesorarán sobre la mejor opción para el uso que desea darle a su telescopio.

Comprar on-line es una opción, en general, más barata, pero le surgirán tantas dudas después de la compra como antes. Si compra on-line, asegúrese que la tienda dispone de asesoramiento especializado post-venta.

Por último, si desea conocer qué podrá ver con su nuevo instrumento no deje de visitar nuestro artículo ¿Qué puedo ver con un telescopio? de AstronomiaConCuchara.com

 

 

Insight en la superficie de Marte y con paneles funcionando

Ayer, Insight aterrizó correctamente sobre la superficie de Marte. Las últimas noticias confirman que los paneles solares se han desplegado y ya están cargando la batería de la nave.

Primera imagen que tomó Insight nada más aterrizar. El polvo desaparecerá cuando se retire la cubierta de la lente de la cámara  (Crédito: NASA-JPL)

Una imagen tomada por la cámara de despliegue (Instrument deployment camera -IDC-)

(Crédito: NASA-JPL)

Las cámaras aún tienen sus cubiertas transparentes que las protegen del polvo del aterrizaje. Y es que es un fenómeno aprendido de misiones anteriores que la nube de polvo que se genera durante el aterrizaje es importante. Por ello, las naves tienen medidas para que todo ese polvo y pequeñas rocas no afecte a su instrumentación.

Ahora el proceso será desplegar el brazo robótico que también monta una cámara para tomar imágenes de toda la zona y reconocer el terreno que rodea a Insight.

 

Tocando Marte otra vez


La nave Insight despegó en Mayo hacia Marte y en unas pocas horas va a aterrizar sobre el planeta rojo. En este caso, NASA-JPL va a poner un lander en la superficie de la tierra, es decir, un aterrizador. Esta nave no tiene capacidad de moverse por la superficie de Marte, sino que permanecerá estática perforando el suelo y tomando medidas allí donde aterrice.

Una imagen del montaje de la nave. Credito: NASA-JPL

La misión Insight tiene la siguiente instrumentación para estudiar el subsuelo de Marte:

– SEIS (Seismic Experiment for Interior Structure), un sismógrafo de la Agencia Espacial Francesa (CNES) que medirá la actividad sísmica del planeta y que también podría detectar impactos de meteoritos o vibraciones debidas a tormentas.

– HP3, un sensor proporcionado por la Agencia Espacial Alemana (DLR) a cargo de medir la temperatura del subsuelo. Es capaz de tomar medidas a cinco metros bajo la superficie.

– RISE (Rotation and Interior Structure Experiment). Un curioso instrumento del propio JPL que medirá el balanceo del eje de Marte en su órbita y de ahí obtendrá información sobre la composición del núcleo del planeta.

Por último, el español TWINS (con sensores de viento y temperatura). Un sensor concebido por el Centro de Astrobiología (CAB) del CSIC-INTA y fabricado por CRISA-Airbus. El instrumento TWINS tiene dos sensores de viento y otros dos de temperatura.

Una tarea clave de TWINS es la de monitorizar los vientos de Marte con objeto de descartar los falsos positivos del instrumento SEIS. También se espera poder obtener cierta correlación entre los sensores de TWINS y los de viento que ya están funcionando desde hace años instalados en el Rover Curiosity con el instrumento REMS.

Insight no solo proporcionará información sobre Marte. Se espera también obtener respuestas sobre cómo se formó el Sistema Solar y qué parámetros claves rigen la diferenciación entre los diferentes planetas.

Durante este aterrizaje, la llamada fase EDL (Entry, Descent and Landing) la nave pasará por los “siete minutos de terror” en los que no se sabrá nada de ella durante la fase de entrada en el planeta.

La velocidad de la nave cuando empiece la fase EDL será de algo menos de 20000 km por hora. En siete minutos, Insight tiene que frenar hasta posarse de forma delicada sobre la superficie marciana. Primero actuará el paracaídas y más tarde los retrocohetes. Todos ello, de forma autónoma y sin control posible desde Tierra por el retardo que supone la transmisión de señales de radio a tanta distancia

Tras el amartizaje, la nave desplegará sus paneles solares y realizará los chequeos de rigor. Poco despues, la cámara adquirirá una imagen de su alrededor para confirmar que todo ha ido bien.

Insight cuenta con dos sistemas de cámaras que le ayudarán durante su misión.

La señal de radio de Insight va a ser escuchada por varios sistemas. Desde nuestro planeta gracias a antenas como la de Green Bank en USA o el Max Planck Institute en Alemania. Naves en órbita alrededor de Marte como la MRO y la Mars Odyssey de NASA seguirán toda la operación y también dos interesantes demostradores tecnológicos del tipo minisatélite llamados MarCO que son dos pequeños artilugios del tamaño de un microondas que han viajado con Insight hasta Marte. Si todo va como debe, estos pequeños “Cubesat” retransmitirán toda la fase EDL a la Tierra.

¡Suerte Insight!