La máquina terrestre más lejana

Muchas han sido las máquinas que hemos lanzado fuera de nuestro planeta. Exceptuando las misiones Apollo que alcanzaron la Luna, y otros vuelos tripulados alrededor de nuestro planeta, la mayor parte de ellas han sido eso, máquinas, robots automatizados con cámaras, computadores, instrumentación científica y medios de radio que permiten la comunicación con la Tierra.

La mayoría de estos aparatos se encuentran en órbita alrededor de nuestro planeta. Estimaciones recientes hablan de entre ocho mil y diez mil satélites orbitando la Tierra. Muchos de ellos son satélites cuya vida útil ha finalizado y entre quinientos y un millar son los identificados como operativos.

También hemos lanzado muchas sondas fuera de nuestro planeta, con objeto interplanetario, es decir, de alcanzar otros planetas del Sistema Solar, buscando un encuentro con un cometa o para observar el Sol. Hemos sido capaces de realizar aproximaciones bastante cercanas a todos los planetas del Sistema Solar e incluso hemos aterrizado aparatos en varios lugares del Sistema Solar. Marte, Venus o la luna de Saturno, Titán, han sido lugares donde sondas humanas han aterrizado y han sobrevivido para enviar datos a la Tierra.

Sin embargo, hay un caso especial. Una sonda lanzada en la década de los setenta que tiene el honor de ser el engendro humano más alejado de nuestro planeta. Se trata de la sonda Voyager 1.

 

voyager1

Un modelo a escala de la Sonda Voyager en el museo del JPL – California U.S.

La sonda Voyager 1 y su hermana, la Voyager 2 fueron lanzadas en el mes de Septiembre de 1977 y entre las dos han visitado los planetas exteriores Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

La misión principal de la Voyager 1 era hacer aproximaciones cercanas a Júpiter y Saturno y aprovechar el tirón gravitatorio que le proporcionaba dichas aproximaciones para salir expulsadas al exterior del Sistema Solar.

El buen funcionamiento de la sonda y la eficaz fuente de energía radiactiva (tan alejados del Sol, los paneles solares no son válidos) han hecho que la misión sea extendida hasta nuestros días con objeto de poder estudiar la zona exterior del Sistema Solar, donde se acaba la influencia de nuestra estrella y comienza el espacio entre las estrellas. Es la llamada Heliopausa.

Aunque hay opiniones encontradas sobre si Voyager 1 ha abandonado formalmente el Sistema Solar o no, lo que si podemos afirmar es que es la sonda artificial humana más alejada de la Tierra y que se encuentra en el límite de la heliopausa, donde el viento solar pierde presión y comienza el espacio entre estrellas, el espacio interestelar.

En el año 1990, a petición del gran científico y divulgador Carl Sagan, la sonda Voyager 1 volvía su cámara hacia atrás y tomaba la siguiente imagen. La imagen, titulada ‘Pale Blue Dot’ (Punto azul pálido), fue galardonada por encontrarse entre las diez mejores imágenes científicas de todos los tiempos.

bluepaledot

El pequeño punto que se ha indicado en la imagen, poco más que un pixel, es nuestro planeta. Es la Tierra, observada desde una distancia de seis mil millones de kilómetros cuando la sonda se dirigía hacia el exterior del Sistema Solar. Una imagen para reflexionar sobre nuestro papel en el Universo y un auténtico baño de humildad. Basta alejarse un poco, solo un poco de nuestro planeta, para percibir que no somos más que un pequeño punto en la inmensidad del espacio.

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Carambola con las Perseidas 2013

Ayer, AstronomiaConCuchara anunciaba la lluvia de estrellas Perseidas 2013. En los próximos días, los medios se inundarán de imágenes de esta lluvia de estrellas fugaces en las que, con capturas de gran campo, se habrán inmortalizado varias de estas partículas entrando en nuestra  atmósfera.

En AstronomiaConCuchara hemos tenido algo de suerte, una “carambola celeste” podríamos decir, ya que hemos captado una pequeñísima Perseida justo mientras hacíamos una fotografía de una débil nebulosa en la constelación de Cefeo, no muy lejos de Perseo. En la imagen se puede apreciar algo de la nebulosa además de la traza de la estrella fugaz yendo de menos a más y, finalmente, extinguiéndose. También se puede apreciar una línea continua originada por un avión o un satélite artificial. La verdad es que hay un montón de cosas en esta curiosa imagen.

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Se trata de una fotografía interesante puesto que esta imagen cubre una zona realmente pequeña del cielo (tan solo unos pocos minutos de arco) y es muy difícil que justo en esa pequeña porción se capte una pequeñísima estrella fugaz. También es cierto que es se trata de una exposición de quince minutos de duración y eso hace algo más fácil la “carambola”.

Es lógico pensar que el cometa Swift-Tuttle, que es el origen de las Perseidas, además de las brillantes estrellas  fugaces que vemos a simple vista, también produzca multitud de pequeñísimos eventos de este tipo que son absolutamente indetectables para el ojo desnudo.

No dejéis de ir a un sitio oscuro e intentar ver alguna de las estrellas que aún hoy surcarán el cielo de Agosto. Ayer pudimos observar algunas de ellas tan brillantes que dejaban rastro en el cielo durante una fracción de segundo. Son eventos astronómicos realmente atractivos.

Lluvia de estrellas 2013, las perseidas

En la noche de hoy, del día 12 al 13, podremos disfrutar de la más popular lluvia de estrellas fugaces; las Perseidas.

Su nombre se debe a que las estrellas fugaces aparecen por la zona de la constelación de Perseo. Se esperan ver varias decenas de estrellas por hora, aunque la cifra final siempre es una sorpresa.

Para los habitantes de España, tenemos que mirar hacia esa constelación que se encuentra a media altura sobre el horizonte en dirección Este. Hacia las 23h o 24h. Para otras ubicaciones geográficas hay que informarse sobre la posición de dicha constelación.

La causa de esta lluvia, que se repite todos los meses de Agosto, es la estela de polvo y material excedente que ha dejado un cometa en su paso por la órbita de la Tierra. Más tarde, la Tierra pasa por esa zona “sucia” y todo ese polvo y partículas da lugar a estrellas fugaces al chocar con nuestra atmósfera.