Europa avanza en la técnica de reentrada a la Tierra gracias a IXV

Europa tiene ya una larga experiencia en lanzar ingenios al espacio gracias a los lanzadores Ariane y el ligero Vega. Sin embargo, tenía la necesidad de ganar experiencia en la técnica de reentrada. Es decir, en hacer que una nave procedente del espacio se adentre en la atmósfera terrestre y que ejecute una maniobra de aterrizaje controlado sobre nuestro planeta.

Si se controla la reentrada a nuestro planeta, se abre la puerta al ansiado retorno de muestras (procedentes de Marte, de cometas, de otros planetas…) y, también al retorno de astronautas procedentes de misiones a la Luna o a Marte.

Europa ya tenía un vehículo que reentraba en la atmósfera terrestre. Era el Automated Transfer Vehicle (ATV), un vehículo que permitía abastecer de forma automática (es un vehículo no tripulado) la estación espacial internacional ISS. El ATV también servía para “elevar” la estación espacial a una órbita algo más lejana de la Tierra para poder mantener estable la estación en dicha órbita. Sin embargo, el vehículo ATV tenía un final bastante triste y mucho menos ambicioso desde el punto de vista de la ingeniería; el ATV se cargaba con residuos de la ISS y se lanzaba contra la Tierra donde se desintegraba por la elevadas temperaturas generadas en su rozamiento contra la atmósfera.

 European-Space-Agency-ESA-Automated-Transfer-Vehicle-ATV-NASA-image-posted-on-SpaceFlight-Insider-655x436El vehículo automático ATV se lanzaba contra la atmósfera para desintegrarlo

y destruirlo junto con la basura generada en la ISS (crédito: ESA)

Pues bien, la ESA quería experimentar con la reentrada, pero a diferencia del ATV, quería hacerlo de forma controlada. El vehículo que Europa ha diseñado y que ha sido probado hace un par de días es el Intermediate Experimental Vehicle (IXV). Se trata de lo que se llama un demostrador tecnológico para validar los principios de diseño que han sido utilizados en su diseño.

El IXV es un vehículo de unas dos toneladas de masa y tan solo unos cinco metros de largo y uno y medio de alto, poco más que un coche de los que circulan por nuestras carreteras. No tiene capacidad para llevar personas y carga, tan solo se trata de probar tecnologías y técnicas de reentrada; que la aerodinámica del vehículo hace que se comporte como se ha supuesto, que el paracaídas hace su trabajo frenando la nave en la medida que se estimó, que los escudos térmicos resisten las temperaturas fruto del rozamiento con las sucesivas capas de la atmósfera y un largo etcétera.

 Concepto del IXV. Será el precursor de un futuro avión espacial reutilizable

El IXV ha sido alzado por un lanzador Vega desde Kourou. Este lanzador ha elevado al IXV hasta los 340 Km de altitud para más tarde alcanzar los 410 Km. Ha sido, por tanto, un vuelo suborbital que asemejaría una secuencia de reentrada típica desde una órbita LEO (Low-Earth Orbit). Esta animación de la ESA muestra toda la evolución de la misión.

La operación ha sido un éxito. La nave ha realizado la maniobra de entrada con una velocidad máxima de 7.5 Km/s. Tras la maniobra de entrada en la que el vehículo hace uso de unos pequeños alerones traseros para controlar su estabilidad, se despliega el paracaídas que realiza un frenado final justo antes de amerizar en el Océano Pacífico. Desde el despegue del lanzador Vega hasta el amerizaje han pasado menos de dos horas.

Algunas imágenes interesantes de la operación

 Una impresionante perspectiva del despegue del lanzador Vega portando al IXV (Crédito: ESA)

La nave con los flotadores que la han mantenido horas sobre la superficie del Pacífico (crédito: ESA)

 

During its brief but crucial mission, experts on three continents and the high seas will work in close cooperation for ESA’s IXV spaceplane mission, monitoring its free flight in space, spectacular reentry and safe splashdown in the Pacific.

El perfil de la misión (Crédito: ESA)

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BICEP2 pierde músculo…

Hace unos meses, AstronomiaConCuchara comentaba el descubrimiento que el equipo científico norteamericano de BICEP2 había hecho público. Este equipo afirmó haber encontrado pruebas de la inflación mediante el estudio de polarización del fondo de microondas. Algo después, el anuncio era cuestionado ampliamente por varios otros equipos astrofísicos a lo largo y ancho del planeta y se dejaba en “cuarentena” hasta que se analizasen los datos obtenidos por el satélite Planck.

El equipo de BICEP2 afirmó haber encontrado la “pistola humeante” de esa expansión brutal que fue la inflación poco después del Big Bang y el descubrimiento fue considerado la noticia astrofísica del año 2014. Si Planck confirmase los datos, el Nobel para los padres de la teoría de la Inflación estaba servido.

Sin embargo, una vez analizados los datos de Planck y utilizados también datos del Array Keck, otro conjunto de telescopios dedicados a la caracterización del fondo de microondas, se ha concluido que el anuncio fue precipitado y que no se puede concluir con certeza que se haya encontrado esa prueba irrefutable de que la inflación ocurrió.

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Bella imagen del satélite Planck de la zona de observación de BICEP2 (con línea discontinua) (Crédito: ESA/Planck Team)

Parece que los científicos de BICEP2 descubrieron una polarización como la que buscaban pero que podría (o no) deberse, finalmente, a contaminación por la existencia de polvo galáctico en lugar de haber medido la polarización en las ondas de la radiación de fondo. Planck, con una cobertura espectral mucho mayor, permitió modelar ese polvo galáctico con mayor precisión y eso ha sido lo que ha hecho perder fuelle a los resultados de BICEP2.

En fin, este culebrón dará mucho que hablar en un futuro. BICEP3 será la siguiente generación de instrumentos en Antartida, y esperemos que Quijote, el experimento de IAC en Canarias también contribuya a descifrar este rompecabezas…

 

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 Instalación de QUIJOTE 2. El instrumento de IAC para estudiar el fondo de microondas (Crédito: IAC)