¿Cómo elegir el primer telescopio para principiante?

Elegir el primer telescopio puede parecer muy difícil, pero también lo es elegir tus primeros skies o tu primer equipo de música y tiene que ser desconcertante elegir tu primer equipo de buceo. Para acabar de complicar nuestra tarea, en Internet hay tanta información y tan dispar que es complicado comparar unos equipos con otros, saber qué accesorios son útiles y cuáles no, etc. Por eso, en AstronomiaConCuchara nos hemos decidido a intentar ayudaros en esta tarea de elegir un instrumento para ver el Universo.

Observando a través del telescopio. De la obra Selenographia por Johannes Hevelius

En primer lugar, para afrontar la elección, hemos de decidir qué inversión haremos en nuestro nuevo instrumento. Para simplificar, vamos a dividir esta primera decisión en tres posibles opciones:

– Prismáticos (la opción más asequible)

– Telescopio normal (coste intermedio)

– Telescopio computerizado (coste medio-alto)

Prismáticos

Si queremos algo realmente económico, lo mejor es adquirir unos prismáticos y un trípode. Es cierto que esta solución no es tan vistosa como un telescopio, pero es barata y nos permite empezar a observar cosas en el cielo.

La lente principal de los prismáticos tiene que tener siempre, como mínimo, 50 mm de diámetro y los aumentos deben estar entre 7 y 12. Tradicionalmente, se aconsejan solo 7 aumentos porque es más fácil su uso. Personalmente, prefiero algún aumento más para ver las cosas algo más grandes. Esas dos cifras, los aumentos y el diámetro de la lente es lo que vemos expresado como 7×50 (7 aumentos, lente de 50 mm) o 12×50 (12 aumentos, lente de 50 mm).

Prismáticos, trípode más un adaptador de anclaje. Una solución barata y eficaz (Cortesía: Ed Zarenski)

No hay que olvidar comprar un trípode para nuestros prismáticos porque no se puede observar sujetando el instrumento con nuestras manos ya que acabaríamos agotados y la imagen sería muy ‘nerviosa’. Por último, hay que adquirir un adaptador (metálico siempre) que permita unir el trípode a los prismáticos; se trata de una pequeña pieza que une la zapata superior del trípode con nuestros prismáticos. Hay que informarse bien porque cada prismático requerirá una pieza determinada para poder unirse al trípode.

Esta opción nos permitirá observar la Luna, cúmulos abiertos y alguna nebulosa o galaxia brillante aunque tan solo como leves nubecillas. Sobre todo, aprenderemos a orientarnos y a conocer la escala de lo que estamos viendo. Desde cielos oscuros, pasear por la Vía Láctea con las imágenes que proporcionan unos prismáticos es también una experiencia muy recomendable.

Telescopio Normal

En esta opción, el instrumento es algo más caro que la opción de los prismáticos, pero no llega al coste más elevado de un telescopio computerizado. La mayor parte de las personas que quieren adquirir un instrumento por primera vez lo hacen adquiriendo este tipo de telescopios. Vamos a ver qué opciones tenemos.

Hay dos claves en esta categoría:

– El tipo de telescopio (lentes o espejos)

– El tipo de montura (sencilla o compleja)

Tipo de telescopio

El telescopio que utilizó Galileo para mirar por primera vez al cielo era un telescopio de lentes. Hoy en día, podemos adquirir un telescopio de lentes (los llamamos refractores) cuyo fundamento físico es el mismo que aquel telescopio del ilustre italiano. Sin embargo, nuestro moderno telescopio de aficionado será mucho más grande (en diámetro) que aquel con el que Galileo observó en el s.XVII. Los telescopios de lentes ofrecen imágenes de calidad con estrellas muy puntuales y buen contraste. Su mayor desventaja es que la fabricación de lentes es más cara y cuando queremos una lente de buen diámetro, el coste se eleva rápidamente. Tienen otra ventaja; si se tratan con cuidado, son instrumentos que no requieren ajuste alguno, tan solo montar y mirar.

Telescopio de Lentes (refractor). Cortesía: SkyWatcher

El tipo alternativo al telescopio de lentes es el telescopio de espejos (llamados reflectores). Sí, se pueden hacer telescopios de espejos y su inventor fue otro ilustre científico, esta vez inglés; Sir Isaac Newton. Newton fabricó un telescopio de espejos en el s. XVII que sentó las bases del telescopio newtoniano que los aficionados podemos comprar en el s. XXI. La ventaja de los telescopios de espejos es que se puede acceder a diámetros mucho mayores que con las lentes y eso hace que se puedan ver cosas más débiles. La imagen que ofrece un telescopio de espejos también es de buena calidad aunque, en general, ligeramente peor que la de un telescopio de lentes a igual diámetro. Aquí hay que mencionar que los telescopios profesionales modernos son todos de espejos porque construir lentes de gran diámetro es irrealizable hoy en día.

Telescopio de Espejos (Reflector). Imagen cortesía Celestron

Espejos o lentes es un debate eterno entre aficionados. A nivel más avanzado o bien si el telescopio se va a dedicar a astrofotografía, el telescopio de lentes puede ser igual o incluso más adecuado que uno de espejos. Por otra parte, los aficionados visuales avanzados suelen llevar grandes telescopios de espejos para poder ver ‘más’. Desconfíe si alguien intenta afirmar que refractores o reflectores son mejores; ambos tipos de instrumento son válidos y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes.

A nivel de iniciación, un telescopio de lentes de aficionado suele tener un diámetro típico entre 6 y 12 cm. Un telescopio de espejos tiene diámetros típicos de 11 a 20 cm. Esa diferencia en diámetro (el parámetro clave en un telescopio) hace que con un presupuesto dado, podamos adquirir un telescopio de espejos con algo más de diámetro y así tener algo más de ventaja a la hora de ver cosas débiles.

Resumiendo, para dar una idea clara de qué adquirir para alguien que va a acceder a su primer instrumento, consideramos aconsejable un telescopio con un buen diámetro (entre 10 y 20 cm). Por ello, tendremos dos buenas opciones, o bien un telescopio de lentes (refractor) de, al menos, 10 o 12 cm o bien un telescopio de espejos (reflector) de entre 13 y 20 cm de diámetro.

No adquiera un telescopio con menos diámetro que el indicado arriba y desconfíe de los que venden telescopios por aumentos, la misión principal de un telescopio es recoger luz, tanta como sea posible, y para eso el parámetro principal es el diámetro del objetivo, sea lente o espejo.

 

Tipo de montura

La montura es la estructura física que soporta un telescopio. Es tan importante como el tubo óptico ya que proporciona estabilidad a la visión y permite mantener el apuntamiento del telescopio. Una montura de mala calidad hará que el tubo vibre y que la imagen sea inestable, haciendo la observación incómoda. Por ello, prestemos atención a la montura, tanta como al tubo óptico.

Cuando miremos por el telescopio apreciaremos claramente que la Tierra se mueve y que lo hace muy rápido. En unos minutos (o segundos) veremos que lo que estábamos mirando sale de nuestro campo de visión y tendremos que utilizar la montura para volver a centrar nuestro objetivo. La montura tiene que tener medios para permitir esta operación, algunas lo hacen con mandos lentos que hay que ir girando y en otras hay que empujar el tubo óptico para que se mueva.

Hay tres categorías básicas de montura:

– Montura Altazimutal

– Montura Ecuatorial

– Montura Dobson

Montura Altazimutal

La montura altazimutal permite mover el telescopio de forma muy sencilla; el tubo se puede mover arriba y abajo o a izquierda y derecha de forma intuitiva. Es un movimiento semejante al que hace un trípode fotográfico. Si aflojamos uno de los embragues de la montura podremos mover el tubo horizontalmente y si aflojamos el otro, el tubo se podrá mover verticalmente.

Sin embargo, las estrellas se mueven ‘en diagonal’, es decir, se desplazan por el cielo siguiendo una incómoda trayectoria que combina subida o bajada con desplazamiento a derecha o izquierda. Por ello, si tenemos una montura altazimutal tendremos que ir moviendo el tubo óptico en los dos ejes simultáneamente para poder seguir la estrella, planeta u objeto que observemos.

Montura Ecuatorial

La montura ecuatorial parece un extraño instrumento de tortura cuando se ve por primera vez. Pero… ¿por qué es tan obstinadamente compleja?

Bien, cuando se comprende su utilidad queda justificada toda aquella estructura aparentemente innecesaria. Como decíamos arriba, las estrellas siguen trayectorias circulares alrededor del polo celeste. La montura ecuatorial está diseñada para seguir dichas trayectorias. En una montura altazimutal, hay que ir moviendo ambos ejes para seguir un objeto celeste. Con una montura ecuatorial, basta con ir moviendo un eje para seguir un objeto. La diferencia es muy importante, porque es mucho más cómodo mover un mando que dos simultáneamente y, además, muchas monturas ecuatoriales permiten montar un pequeño motor de seguimiento que hace que la montura siga automáticamente un objeto durante muchos minutos.

Una montura ecuatorial tiene dos ejes y hay que seguir un procedimiento de apuntar uno de ellos (el eje polar) al polo celeste. Se dice entonces que la montura está orientada y, a partir de ese momento, basta con apuntar a cualquier punto del cielo y observar, bastará con mover uno de los mandos lentos de la montura para seguir nuestro objetivo sin que se escape del ocular.

La montura ecuatorial es más compleja y pesada, pero bien utilizada permite mayor comodidad. Requiere observaciones tranquilas y tiempo para orientarla correctamente por lo que es un tipo de montura para realizar observaciones reposadas. Una vez orientada, permite una observación más relajada y cómoda. Si lo que queremos es algo para montar rápidamente y mirar, una montura altazimutal será más cómoda, aunque el seguimiento de los astros será bastante más incómodo.

La montura altazimutal (izquierda) no tiene los ejes alineados con el movimiento celeste (estrella y su movimiento representada en azul), por ello, para seguir a la estrella habrá que actuar, simultáneamente, sobre los dos ejes. La montura ecuatorial (derecha) sí que tiene sus ejes alineados con el movimiento de la estrella, por lo que el seguimiento solo requiere mover un eje.

 

Montura Dobson

Esta montura es una estructura realmente sencilla y de muy bajo coste. Su inventor fue John Lowry Dobson, un divulgador de la astronomía en los Estados Unidos. Se basa en un cajón principal que sustenta el espejo principal del telescopio. El cajón se apoya en el suelo, sobre una plataforma giratoria. Unos tubos largos sujetan otra estructura más elevada en la que se aloja el espejo secundario y el portaocular por el que se mira.

Las monturas dobson son tan baratas que se pueden encontrar junto a telescopios de espejos de unos 20 cm de diámetro a muy buen precio. Es una opción francamente interesante. El movimiento se realiza empujando el tubo. Cuando el tubo apunta a ciertas partes del cielo, el movimiento suave puede ser difícil de conseguir. A cambio, tendremos acceso a un diámetro mayor de óptica y podremos ver cosas más débiles.

Telescopio sobre montura Dobson. Cortesía: Skywatcher

Accesorios

Los telescopios de iniciación suelen traer un conjunto de accesorios; buscadores, oculares, lentes de barlow, diagonales, filtros, etc. En general, la calidad de los accesorios que vienen con todos estos telescopios son de baja o muy baja.

Lo aconsejable es adquirir dos oculares de mayor calidad tan pronto como nos sea posible. Ganaremos mucho en comodidad y calidad de imagen.

Los filtros son habitualmente inservibles y es mejor no utilizarlos. En especial, hay que mencionar los filtros solares que vienen con estos kits de telescopio y accesorios. Son accesorios peligrosos y no hay que utilizarlos. Pregunte a un profesional si desea observar el Sol. Hay filtros solares de calidad y medios para observar el Sol pero siempre con mucha precaución y con equipo adecuado.

El buscador es otro accesorio que suele ser de baja calidad. En cuanto pueda, adquiera un buscador de, al menos, 50 mm de diámetro para sustituir al del kit.

 

Telescopios Computerizados

Es la opción más cara de las comentadas en este artículo. Además del tubo óptico y la montura, estos telescopios incorporan electrónica y motores, lo que hace que el coste sea más elevado.

Los telescopios computerizados tienen un pequeño procesador en su interior que hace la observación astronómica mucho más cómoda. Además, estos telescopios tienen una base de datos con miles de objetos para mostrar al usuario.

El procesador suele ir dentro de la montura y las instrucciones del telescopio nos guiarán sobre cómo orientarlo. Habrá que configurar el telescopio introduciendo nuestras coordenadas geográficas y la hora aunque algunos de estos telescopios ‘inteligentes’ incluyen un receptor GPS y no hará falta ni siquiera incluir esos parámetros. Muchos de ellos, además, pueden ser controlados desde el teléfono móvil o un ordenador.

Bastará con indicar al telescopio el planeta u objeto que queremos ver y el propio instrumento moverá el tubo hacia dicha posición. Una vez localizado, el sistema de control realizará seguimiento y mantendrá el objeto centrado en el portaocular.

Estos telescopios suelen disponer de un modo ‘tour’ que nos mostrarán uno tras otro los objetos más sobresalientes que haya en el cielo en un determinado momento y desde su ubicación.

Telescopio computerizado. Cortesía Skywatcher

Hay que tener en cuenta que estos equipos requieren energía para funcionar, por lo que habrá que tener en cuenta si tienen batería interna o requieren ser conectados a 12V (conector de mechero de vehículo, etc.).

 

Conclusión

Lea este artículo con detenimiento y diríjase después a una tienda especializada, allí le asesorarán sobre la mejor opción para el uso que desea darle a su telescopio.

Comprar on-line es una opción, en general, más barata, pero le surgirán tantas dudas después de la compra como antes. Si compra on-line, asegúrese que la tienda dispone de asesoramiento especializado post-venta.

Por último, si desea conocer qué podrá ver con su nuevo instrumento no deje de visitar nuestro artículo ¿Qué puedo ver con un telescopio? de AstronomiaConCuchara.com

 

 

3 pensamientos en “¿Cómo elegir el primer telescopio para principiante?

  1. Pingback: ¿Qué puedo ver con un telescopio? | AstronomiaConCuchara

  2. Querido Antonio,

    Que contentos deben estar los chicos que trabajen contigo por lo buen pedagogo que eres !

    Yo sigo con mi primer Celestron refractario y motorizado de poco mas de 100€ en Lidl hace años…

    Feliz Año

    Federico de la Cruz

    • Federico,

      Un telescopio como ese Celestron que tienes da muchas alegrías. Se le puede sacar mucho jugo a una óptica de ese tipo con campos estelares, cúmulos abiertos, estrellas dobles, variables, planetas, etc. Para ver nebulosas o galaxias… anímate y compra un reflector de 8 pulgadas (200 mm) y llévalo a un cielo oscuro. Verás el infinito…

      Muchas gracias por tu mensaje y ¡Feliz 2019!
      Antonio

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