Dos cúmulos abiertos para todos: Las Pléyades y las Híades

Las estrellas no se distribuyen de manera homogénea en el cielo. Hay zonas vacías, zonas más densas, agrupaciones de todo tipo, zonas de estrellas jóvenes asociadas a nebulosas, etc.

Los cúmulos abiertos son agrupaciones de estrellas. Cuando miras por el telescopio y ves muchas estrellas agrupadas en un pequeño espacio, eso pueden ser dos tipos de cúmulos; puede tratarse de un cúmulo abierto o bien de un cúmulo globular.

Los cúmulos abiertos tienen sus estrellas mucho más separadas y muestran una densidad menor. Los cúmulos globulares, son eso, un denso glóbulo de estrellas.

A la izquierda un cúmulo globular (el famoso M13 en Hércules) a la derecha un cúmulo abierto

Los cúmulos abiertos son mucho más agradecidos para la observación porque suelen ser más brillantes y basta con un sencillo instrumento para observarlos. Los globulares requieren un buen telescopio para poder disfrutarlos plenamente.

A continuación mostramos una imagen de dos de los cúmulos abiertos más famosos del cielo y que podemos ver incluso a simple vista. Se trata de los cúmulos abiertos de las Pléyades y el de las Híades. Aunque como decimos son visibles a simple vista, hay que aclarar que con prismáticos o un pequeño telescopio, ambos se vuelven mucho más atractivos.

Imagen de las Pléyades y las Híades en la constelación de Tauro (Crédito: AstronomíaConCuchara)

Esta fotografía muestra realmente tres cúmulos abiertos fáciles de observar. Son las populares Pléyades, las Híades y el humilde NGC1647. Los tres objetos son objetos relativamente cercanos y pertenecientes a nuestra propia galaxia.

A la derecha de la imagen aparecen las famosas Pléyades, también conocidas como las siete hermanas o las cabrillas. Un grupo muy popular entre los amateur porque proporciona satisfacción a todos los niveles. Al recién llegado a la afición, el cúmulo le sorprende por su brillo y equilibrio. Al aficionado avanzado le apasiona observar (o fotografiar) la débil nebulosidad que rodea este cúmulo.
Las Pléyades se encuentran a más de 440 años luz y sus componentes son estrellas de mediana edad con un intenso color azul. Las propias estrellas del cúmulo iluminan los gases que hay en el medio interestelar, lo que aparece en las imágenes profundas del cúmulo como nubes alrededor de las estrellas.

Una imagen profunda del cúmulo abierto de las Pléyades (crédito: Marco Lorenzi)

 

Se dice que las Pléyades se utilizaban en la antigüedad para comprobar la agudeza visual de los guerreros. Incluso hoy en día, si queremos saber si alguien tiene una buena visión basta con retarle a que sea capaz de ver las estrellas individuales de este cúmulo. Muchas personas solo son capaces de ver la mancha en el cielo, pero muchas otras son capaces de visualizar sus componentes, hasta siete en personas con visión sobresaliente.

 

Más a la izquierda, en la imagen, pegadas a la brillante estrella Aldebarán están las Híades. Las Híades son otro cúmulo abierto. El más cercano a la Tierra, a 152 años luz de nosotros. La anaranjada estrella Aldebarán está a mitad de camino a 65 años luz.

Una estupenda imagen del cúmulo de las Híades (Crédito: Jerry Lodriguss)

El cúmulo es visible a simple vista, por lo que es observado desde la Antiguedad. Está en la constelación de Tauro, en lo que se entiende como la cabeza de este toro mitológico. Las Híades cuentan con cinco estrellas brillantes que son las que podemos ver sin telescopio. Sin embargo, se sabe que el cúmulo tiene más de 80 estrellas.

A su lado, un pequeño y modesto cúmulo abierto descubierto por William Herschel en 1784, mucho menos conocido es NGC 1647. Con unas noventa estrellas y situado a 2000 años luz, es decir, mucho más lejano que las Pléyades o las Híades.

Los dos primeros objetos; las Pléyades y las Híades son objetos para observar desde un sitio oscuro a simple vista. Las Pléyades son fáciles de identificar por su brillo, como una nubecilla. Las Híades se pueden localizar por su proximidad a Aldebarán.
La observación de NGC1647 requiere el uso de unos prismáticos o, mucho mejor, un pequeño telescopio y poco aumento. Una excusa estupenda para pedir un telescopio a los Reyes Magos.

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2 pensamientos en “Dos cúmulos abiertos para todos: Las Pléyades y las Híades

  1. Estupenda entrada en el blog, sobre todo para los no iniciados a la astronomía. Una pregunta: las estrellas que pertenecen a un cúmulo cerrado, entiendo que están “cerca” unas de otras, pero las de un cúmulo abierto, supongo que no tienen por qué estar “cerca”. ¿es correcto? Un saludo

  2. gracias Roberto, sí, sí que están cerca. Ambos tipos de cúmulo tienen relación gravitacional. Los cúmulos abiertos mucho menos que los globulares. Estos últimos tienen una relación gravitatoria muy intensa.

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