ALH84001: Un trozo de Marte en la Tierra (capítulo I)

La Tierra es bombardeada continuamente por meteoritos. La mayor parte de ellos son irrelevantes, modestos y claro, anónimos. Sin embargo, a veces, en algunos casos muy especiales, los meteoritos se hacen famosos…

Los meteoritos anónimos son cuerpos que alcanzan la superficie de nuestro planeta porque han resistido el rozamiento con la atmósfera pero quedan reducidos a pequeños fragmentos de unos pocos gramos. También son anónimos aquellos que, aún siendo de tamaño mayor, caen en zonas remotas, inhabitadas y pasan desapercibidos. ¡cuantos miles de meteoritos habrá por ahí repartidos sin haber sido identificados!

La Antártida, por sus características tan particulares, ha sido un continente donde se han realizado numerosas expediciones de búsqueda de meteoros y fue precisamente allí donde se encontró uno de esos que llegan a hacerse famosos, seguramente uno de los que más. Su nombre, sin embargo, es poco afortunado; se trata del meteorito ALH84001.

Las tres primeras letras del nombre (ALH) identifican el lugar donde fue encontrado; Allan Hills, un remoto lugar cercano a la costa. Los números hacen referencia al año y a un número de orden.

ALH84001.jpg

Meteorito ALH84001

El meteorito, de 1.9 Kg de peso, fue encontrado en Diciembre de 1984 por una expedición norteamericana de la ANSMET (Antarctic Search for Meteorites) que ha encontrado miles de estos cuerpos en el continente helado. Y como tal fue almacenado con todo cuidado, como un meteorito más procedente del cinturón de asteroides y que, tras ir dando vueltas de acá para allá, había acabado tropezando con un delicado planeta de color azul.

El meteorito fue identificado y almacenado como una diogenita común y así permaneció durante cuatro años sin que nadie le concediese especial relevancia. Sin embargo, en 1988, el geoquímico David Mittle-fehldt del Johnson Space Center, realizando un estudio sobre diogenitas, tomó una muestra del olvidado ALH84001 y encontró que había extraños elementos en el meteorito. A pesar de ello, no le concedió especial importancia, considerando que debían de ser elementos contaminantes que se habrían adherido al mismo en la Antártida.

Ya en 1990, el mismo Mittle-fehldt, utilizando un microscopio electrónico encuentra abundante óxido de hierro en el meteorito, por lo que sospecha que no es un meteorito común, sino un meteorito procedente de Marte.

Nuestro amigo Mittle-fehldt solicitó nuevas muestras del meteorito para realizar pruebas adicionales y, mientras tanto, vuelve su atención a otro meteorito; el EETA79002, considerado una diogenita común también, sin nada especial, una roca del cinturón de asteroides. Y de nuevo, en este otro caso, encuentra elementos extraños que no son propios de los cuerpos que proceden del cinturón de asteroides; ¡disulfuro de hierro de nuevo! y eso apunta a un meteorito marciano sin ninguna duda. Cuando revisa el etiquetado de las muestras del meteorito EETA79002 se da cuenta que, realmente, había estado analizando durante todo el tiempo muestras ¡del ALH84001! Todo este lío confirma que ALH84001 es un meteorito procedente del planeta Marte.

A partir de aquí, Mittle-fehldt recibe atención de investigadores de renombre de su propia institución, Stanford, etc. ALH84001 se convierte desde ese momento en un meteorito famoso y se le somete a una nueva batería de pruebas para analizar su composición con todo detalle.

El conocido investigador David McKay, también del Johnson Space Center, entra en escena y realizan todo tipo de análisis al meteorito marciano y desde todos los puntos de vista; isótopos radiactivos, efecto de la radiación, Carbono-14, etc. Todo ello, arroja números interesantes como que el meteorito había sido arrancado de Marte hace unos cuatro mil millones de años o que había caído en la Tierra hacía unos 13000 años.

En 1996, se publica una de las más impactantes y polémicas imágenes científicas de finales del s. XX, se trata de una imagen tomada al ALH84001 mediante un microscopio de barrido electrónico:

800px-ALH84001_structures

Estructuras encontradas en ALH84001 gracias al microscopio electrónico

La imagen mostraba claramente una estructura tubular semejante a las bacterias terrestres. Aquello cayó como un cubo de agua fría, y lo hizo no solo sobre la comunidad científica, sino sobre cualquier humano inquieto que reflexionase sobre las profundas connotaciones que podría tener la presencia del fósil de un ser vivo en una roca que nos había caído desde otro planeta.

Ir al capítulo II de “Un trozo de Marte en la Tierra”…

 

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “ALH84001: Un trozo de Marte en la Tierra (capítulo I)

  1. Pingback: ALH84001: Un trozo de Marte en la Tierra (capítulo II) | AstronomiaConCuchara

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s